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Para los que me conozcáis de El Poder de la Lectura, sabréis que por primera vez me he aventurado a escribir una saga. Se titula 72 Horas, que es el tiempo que tiene nuestro protagonista, un cachorro abandonado en una perrera, para encontrar una nueva familia o ser sacrificado -si queréis más información la tenéis en la web. Y para tal aventura quise documentarme y estudiar a los grandes éxitos -en cuanto a sagas se refiere- en nuestra literatura contemporánea.

En un primer momento pensé en Harry Potter, pero se me quedaba infantil ya con casi quince años que calzo en cada pata, así que escuché a campanilla -mi novia, con unos cuantos años menos que yo- y confiando en ella a ciegas me compré la edición especial de Los Juegos del Hambre.

61gCE8RZdpLBusqué información primero de ella -soy así de raro, me gusta primero conocer al autor- y vi que era una chica súper organizada -algo que jamás tendré yo a favor- y que los tres libros están estructurados de la misma manera. Tres partes de 9 capítulos en total, lo que suman 27 capítulos cada tomo. Me sorprendió y pensé que si había sido capaz de organizar una saga de esa manera es que le había dedicado mucho tiempo al planteamiento. Y de eso no me cabe duda. Yo intenté cuadrar la primera parte de 72 Horas en 20 capítulos y al final la cerré con 23 -con lo que odio el número 23.

Después de 5 capítulos, el Darkwriter de esta mujer -Suzanne Collins-, ha podido conmigo. He soltado el libro y voy a ver si desahogándome en este post vuelven a entrarme ganas de volver a retomarlo -aunque lo dudo, honestamente.

Primero, voy a hablaros de su Darkwriter, y para terminar y no dejaron con tan mal sabor de boca, hablaré de su Whitwriter -o su intento de.

Comencemos -me froto las manos.

*Intentaré no hacer spoilers, pero algo caerá, lo aviso*

Darkwriter:

  1. El personaje invencible: 

Los-juegos-del-hambre-cada-vez-mas-cerca-de-una-precuela_referenceEl Darkwriter de Suzanne la hace caer en el error de querer tanto a su personaje que la vuelve inmune a todo lo que le ocurre. Katniss es una chica que la pobrecita mía lo ha pasado muy mal en la vida -como digo, voy a intentar no hacer spoiler-, cuyas desgracias la han convertido en una persona ruda con una coraza casi de hierro tras la que esconder todos sus sentimientos (qué raro, un protagonista que lo ha pasado muy, muy mal y que sus cicatrices le han helado el corazón y convertido en una piedra. Eso no lo hemos visto nunca en literatura fantástica)Pero además, Katniss, no solo es la candidata perfecta para el papel de heroína dura y sin sentimientos, sino que es perfecta propiamente dicho. Todo le sale bien; es la mejor cazando, es la más rápida, tiene las frases más ocurrentes, es la más guapa, se anticipa a los demás personajes porque es la más inteligente, etc.

¿Alguien puede sentirse identificado con esto, por favor? Pero si hasta yo, a veces, voy a dar muerte a una cucaracha y como la vea agitar las alas, doy un bote hacia atrás para salir del baño y cerrar la puerta -yo, con casi dos metros de altura y cien kilos.
Por favor, me parece muy bien que quieras enaltecer y poner en un escalón superior a tu protagonista -aunque no deberías- porque le tengas cariño o qué sé yo. Pero una cosa es que le des un poco de favoritismo y otra muy distinta es que tengamos que coger el ADN de esa chiquilla para crear cientos de miles de copias. Es que tres o cuatro más como Katniss y se acaban todos los problemas del mundo, Suzanne. Es que por mucho que una adolescente quiera sentirse identificada con Katniss, no puede. Y no puede por una sencilla razón; porque no la has hecho humana. Todos los seres humanos dudan, todos tienen miedo por muy valientes que sean, todos se equivocan y nadie es bueno en todo, repito, nadie. Había una escena de El Rey León en la que MUFASA riñe a SIMBA por haber ido al cementerio de los elefantes -que se escapaba del reino- y SIMBA entre sollozos le confiesa a su padre:

rs_560x415-150608101305-1024.simba-mufasa-060815.jpgSIMBA: Yo solo quería ser valiente como tú.
MUFASA: Yo solo soy valiente cuando debo serlo. Simba, ser valiente no significa meterse en problemas.
SIMBA: Pero tú nunca tienes miedo.
MUFASA: Hoy lo he tenido.
[…] SIMBA: Así que los reyes también tienen miedo, ¿eh?

¡Olé, tú, Disney, olé, tú!
Hasta los grandes reyes, Suzanne. El Rey de la selva, Suzanne.

Sigamos.

2. Más gente que el camerino de los Hermanos Marx.

1446837055_601631_1446838076_noticia_normal.jpgCinna, Venia, Octavia, Flavius y Portia. Son cinco personajes -irrelevantes- que aparecen en dos hojas de libro -si esta chica ha escrito en Word A4, es una sola hoja. Cinco nombres, más Katniss y Peeta, al principio de un mismo capítulo cuya relevancia es nula. Suzanne, sé que no eres tú, sé que es tu Darkwriter, pero por favor… sé que quieres alardear de nombres, que lo tienes todo organizado y tal, pero de verdad, no es necesario que nos llenes la cabeza con nombres de personajes que no tienen importancia ninguna para la trama y menos todos a la vez en un mismo capítulo. ¡Y MENOS AÚN que nos describas cómo van vestidos todos y cada uno de ellos!
Conforme leía el capítulo 5, lo flipaba más y más viendo como eran descripciones tras descripciones… y la puntilla fue ya cuando conoce a Cinna, que primero describe como ella se imaginaba a un estilista del Capitolio y luego nos lo describe tal y como va. Suzanne, por favor… vaya capitulito que te has marcado, hija mía, más pesada que Tolkien describiendo una ladera, sinceramente.

¿Qué hubiera hecho yo? Bueno, yo no hubiera descrito más que lo justo de Cinna, que es el que parece que tiene algo más de relevancia. En cuanto a los demás, que son totalmente personajes de relleno, me hubiera referido a ellos como “el del pelo azul, la del tatuaje, etc.” a través de algo característico. ¿Por qué? Porque es imposible que Katniss, con todo lo que tiene en la cabeza –ha dado literalmente su vida por su hermana, se va a enfrentar contra gente de otros distritos que ha sido entrenada para matar, con mejores armas y en superioridad económica-tecnológica, la va a ver todo el mundo a través de la televisión, va a enfrentarse a Peeta, sabe que no tiene ninguna posibilidad, etc- es imposible que memorice el nombre de cinco personas que la están maquillando. Imposible por dos motivos:
1- El primero es porque tiene la cabeza en otras cosas, como he descrito.
2- Porque si nos ceñimos a Katniss, ella no memorizaría el nombre de gente que considera inferior. Descrito por ella misma en el capítulo -no recuerdo las palabras exactas-, ella piensa que no saben de qué va la vida, que son del capitolio, que son egoístas, etc.

Es decir, Suzanne de mi corazón, ni a nosotros nos importa como se llamen esos personajes que no tienen ningún tipo de interés más que le están haciendo la cera a la perfecta Katniss, ni Katniss en ese momento puede estar memorizando nombres. Vamos, si soy yo con mis clientes y los confundo ¡Y a mí, gente que me conoce de toda la vida, a veces me llama José Manuel! Imagínate.

3. Katniss, además de cazadora; gourmet.

IMG_3359.JPGEn ese mismo capítulo -que ha sido el capítulo en el que he dejado el libro-, a Katniss le ponen por delante un plato de alta cocina y, siendo ella del Distrito más pobre en el que solo come ardillas y pan roñoso, sabe exactamente qué es lo que lleva y cómo lo han cocinado.
¡Olé, tú, Suzanne!
Yo estoy seguro de que si la mayoría de nosotros vamos a comer al Bulli -por decir alguno, no tengo ni idea de alta cocina-, todos sabríamos, sin que nos lo digan, qué lleva el plato y cómo lo han cocinado ¡Claro que sí, Suzanne! Es que Katniss es mucha Katniss.

Para empezar, esa chiquilla, si fuera humana y con la presión a la que debe estar sometida -todos los días no te dicen “oye, que te vamos a meter en un campo con cincuenta tíos más, armados hasta las cejas y entrenados para matar, y os vamos a dejar allí hasta que solo quede uno. ¡Ah! y lo vamos a retransmitir; tu mamá y tu hermanita chica van a ver en la tele como te dejan seca como a mohama”-, como digo, si fuera humana estaría con el estómago cerrado y yendo y viniendo del baño cada cinco minutos. ¡Venga ya, me vais a decir que yo cuando tenía un examen en la universidad me pasaba todo el día con cagaleras y ella, a punto de morir, tiene apetito y todo!

Pero bueno, no me hagáis caso a mí, la Best Seller es ella.

¡Y aquí tiene un resquicio de Whitewriter!

Justo cuando le sirven el plato y lo ve tan elaborado se le viene una pregunta genial a la cabeza, una pregunta digna del mejor Whitewriter:

“Me pregunto como será vivir en un mundo en el que la comida aparece con solo presionar un botón. ¿A qué dedicaría el tiempo que paso recorriendo los bosques en busca de sustento si fuera tan fácil conseguirlo?”

Os prometo que esta pregunta me había recuperado como lector. Pensé: “!Buah, qué buena llave para una reflexión del personaje!” De verdad, era la ocasión perfecta para conocer a la Katniss humana, a la de sus inquietudes y deseos. El momento para se desabrochara solo un poquito esa coraza y nos dejara entre ver qué aspiraciones tendría si no tuviera que pasarse el día cazando, qué le hubiera gustado hacer o aprender o estudiar si hubiera tenido la oportunidad… ¡Pero no! El Whitewriter le dura poco y sin reflexionar ni tan solo un poco y cerrándonos en la cara cualquier pizca de esperanza de que Katniss fuera humana, y como humana esconde deseos y anhelos, pone punto y aparte a ese párrafo y empieza a hablar con Cinna, el estilista al que ha descrito dos veces (una como ella se lo imaginaba y otra como es en realidad) sobre el vestido que llevará en la ceremonia inaugural de Los juegos del hambre. ¡Olé, tú, Suzanne!

Y así fue como solté Los juegos del Hambre.

A ver qué saga empiezo, porque después de escribir este post no se me ha pasado el cabreo con esta mujer, así que a ver qué encuentro.

 

 


 

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